Al incursionar en temas desconocidos, es normal verlos más complicado de lo que realmente son, y los sistemas de información geográfica no son la excepción.

La mejor manera de introducirnos a un tema es aprender sobre los conceptos, terminologías, alcances, y beneficios de implementar una solución GIS en tu empresa. Por esta razón queremos compartir contigo los conceptos básicos de un GIS.

Comprende los conceptos básicos y fundamentos de un GIS

En primer lugar, debemos saber exactamente que es un sistema de información geográfica y familiarizarnos con los conceptos básicos de un GIS para que comiences a implementar soluciones GIS en tu empresa.

¿Qué es y cómo funciona un sistema de información geográfica?

Un sistema de información geográfica es un conjunto de herramientas para visualizar, manipular, y/o analizar información del mundo real utilizando mapas digitales. Un GIS permite crear representaciones de datos sobre un mapa mediante información georreferenciada.

Para comenzar a entender los conceptos de un GIS es necesario entender la manera en que se organizan los datos.

Un GIS funciona bajo un sistema de superposición de capas, la cual permite separar y clasificar los datos de forma independiente. La superposición de capas le permite a un GIS relacionar los datos o capas de información entre sí a través de la topología geoespacial.

La superposición de capas se puede explicar fácilmente mediante la analogía de un proyector de acetatos, en donde cada capa es una hoja de acetato que contiene un conjunto de objetos del mismo tipo (Ej. Sucursales, Clientes, Competencia, Calles, Colonias, etc.). De forma individual no se tiene el contexto completo, pero cuando se superponen una capa sobre otra se empieza a obtener un panorama más completo.

La topología geoespacial es la estructura encargada del manejo de la relación entre objetos geográficos. Permite conocer la vecinidad, distancia, intersección, y cobertura que tienen los objetos entre sí.

¿Qué tipos de datos maneja un sistema de información geográfica?

Existen 2 formas de representar los datos geográficos en un GIS: El modelo de datos raster, y el modelo de datos vectoriales. Ambos modelos pueden almacenar tanto información geográfica como información tabular relacionada a los objetos geográficos.

El modelo de datos raster es una representación de datos en forma de cuadricula organizados en filas y columnas, en donde cada celda representa una unidad del mapa. Los datos raster se centran en las propiedades del espacio más que en la precisión de localización.

Los datos raster son cualquier tipo de imagen digital, como por ejemplo, fotografías aéreas digitales, imágenes satelitales. Los mapas de superficie que contienen valores de temperatura, elevación, cobertura de señales, uso de suelo, también son considerados como datos raster.

El modelo de datos vectoriales es una representación de datos que se enfoca en la precisión de localización de los objetos sobre el espacio. Los datos vectoriales se representan en forma de figuras geométricas convencionales como puntos, líneas, y polígonos.

¿Cuáles son los tipos de objetos utilizados en un GIS?

Los tipos de objetos vectoriales utilizados en un GIS son los siguientes:

Punto: Es la representación más simple conformado por un par de coordenadas Latitud, Longitud. Comúnmente se utilizan para representar puntos de interés como bancos, centros comerciales, farmacias, restaurantes, entre otros. Dentro del ámbito empresarial se utilizan los objetos de tipo punto para representar ubicaciones de sucursales, clientes, y centros de distribución.

Línea: Representan un segmento definido por un punto de inicio y un punto final. Comúnmente representan segmentos de calles, avenidas, carreteras, ríos, rutas, etc.

Polígono: Representan un conjunto de líneas unidas unas con otras para formar áreas cerradas. Comúnmente representan límites estatales, municipales, colonias, cuerpos de agua, etc.

Un punto importante es que cada capa de información debe estar conformada únicamente por un solo tipo de objeto geográfico. Nunca debe de mezclarse en una capa objetos de punto, línea, o polígono.

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